Par Biomagnético

 El BIOMAGNETISMO MÉDICO o Par Biomagnético, es una terapia que ocupa imanes de mediana intensidad para regular el Ph de nuestro  cuerpo, de esta manera se estabiliza y ayuda a  eliminar virus, bacterias, hongos o parasitos, produciendo una mejoría extraordinaria, y recuperando la energía que nuestro  cuerpo necesita.   

Según los descubrimientos del Dr. Goiz, diversas combinaciones específicas de   microorganismos llegan a producir la mayoría de las enfermedades del ser humano, incluso en algunos animales, y esto es aplicable a algunas en las que no siempre se reconoce una etiología microbiana, como en la diabetes, el cáncer, la artritis, la fibromialgia, la esclerosis, el lupus, el Alzheimer y el glaucoma, stress, túnel carpiano, rosácea, dolores lumbares, osteoporosis, influenzas, sinusitis, disfunciones de los órganos, epilepsia, conjuntivitis, meningitis, cirrosis hepática, epicondilitis o codo de tenista, hepatitis , entre otras… Con el biomagnetismo, un gran porcentaje de pacientes experimenta rápidas y notables mejorías que no ocurren comúnmente con otros tratamientos.

                     Las notables mejorías obtenidas a través de esta terapia con imanes, se debe principalmente a la destrucción de los virus, que como sabemos, son de muy difícil tratamiento para la medicina convencional, la cual tiene sólo éxitos relativos exterminando bacterias por medio de antibióticos, hongos con antimicóticos y parásitos con antiparasitarios

                      Por esta razón, el tratamiento con el Par BiomagnéticoBiomagnetismo puede también corregir disfunciones y alteraciones metabólicas en el organismo originadas por estos desequilibrios ácido-básicos. Sus proyecciones terapéuticas entonces abarcan una vasta gama de dolencias, sin embargo sus limitaciones radicarán en todas esas enfermedades en que se haya producido un daño estructural irreversible, y en que las posibilidades de regeneración estén disminuidas por la edad, por cirugías o por acumulación de efectos secundarios de medicamentos durante mucho tiempo.  

El Par Biomagnético es un Método de Medicina Alternativa y Complementaria, de diagnóstico, tratamiento y curación de un sin número de enfermedades y síntomas. Se restablece la salud al equilibrar el pH (potencial de Hidrógeno) de los órganos internos a través de la colocación de imanes sobre el organismo.

                       Todos los fenómenos patógenos que dan origen y desarrollo a las enfermedades ya sean viral, bacterias, hongos, parásitos, disfuncionales, tóxicos o genéticos están soportados por alteraciones del pH normal (Neutro) debido a que los microorganismos producen fenómenos bioenergéticos dentro de los órganos internos que los contienen.

                        El Par Biomagnético es un sistema de tratamiento alternativo y complementario que no se contrapone con ningún otro método terapéutico, ya que puede utilizarse en conjunto.
                       Los Imanes naturales de Mediana intensidad con fines terapéuticos:
 No se inyectan.
No se ingieren.
No son tóxicos.
No producen efectos colaterales.
No requiere procedimientos Quirúrgicos.
No producen alteraciones celulares o de tejido orgánico.

                      El Par Biomagnético es un procedimiento de orden natural , Físico, químico y biologico.
El cuerpo humano puede ser portador asintomático de microorganismos patógenos, es decir, sin síntomas de enfermedad aparente.

                      El Par Biomagnético es también un procedimiento preventivo de la salud porque puede detectar, diagnosticar, y curar oportunamente, aún antes de la manifestación clínica. 

           Esta terapia nos permite restaurar el equilibrio interno, disminución de síntomas y por tanto la curación.

Desde 1988 se han estudiado, diagnosticado y atendido a más de doscientos mil pacientes, encontrando un 95% de patologías distintas, al ser tratadas han sido resueltas o mejoradas sustancialmente.  

¿Cuál es la ACCIÓN del Imán en este método?
        Se conoce como biomagnetismo al magnetismo generado por los seres vivos.

También se ha usado esta palabra para designar al estudio de los efectos de los campos magnéticos sobre la vida, aunque en este caso se prefiere el término magneto-biología.

Algunos ejemplos de fuentes de magnetismo son la diferencia de potencial a través de las membranas celulares, el flujo de corriente en los nervios y músculos.

             Nuestro cuerpo esta constituido por millares de electrones, formando átomos, organizados en células que componen los tejidos de los órganos, de los huesos, músculos, piel, nervios, arterias etc.…

              Estos electrones son la base, la estructura de nuestro organismo entero, el cual es capaz de pensar, sentir, respirar, hablar, mover y producirse

Nuestro cuerpo es una maravilla biológica electrónica

El ser humano es, en realidad, un espacio vacío delimitado por la piel, dentro del cual giran todos estos electrones a gran velocidad, sin colisionar, según configuraciones concentradas o expansivas programadas genéticamente.

              Para que nuestro organismo pueda funcionar bien, todos sus componentes tienen que ser alimentados permanentemente con energías electromagnéticas, las cuales son proporcionadas por los electrones mismos. Una vez utilizadas, esas energías son residuales y evacuadas fuera del cuerpo. Es un proceso que se hace continuadamente, sin interrupción.

Pero si algunas energías sobrantes no son evacuadas, se depositan, se concentran y forman tapones que impiden a otras energías evacuarse correctamente. Las funciones psíquicas, orgánicas, hormonales y motrices puede desequilibrarse, desarmonizarse crear dolores o cansancio. El malestar corporal es efecto y no causa. Lo mismo ocurre con aquellos problemas considerados como “mecánicos” (columna vertebral, rodillas, dientes, órganos…) no son nunca el origen de la patología, son consecuencias, son efecto y no causa de reacciones, debidas a una acumulación de energías electro-magnéticas no evacuadas.

Las únicas causas consideradas como mecánicas son aquellas consecuentes y causadas por trauma accidental, lo cual no tiene nada que ver con lo biológico. La lógica implacable nos lleva a actuar sobre las causas energéticas, al fin de permitir que los efectos desaparezcan.